www.survivaldigital.com

La gran barrera del Támesis que protege Londres de las inundaciones

La gran barrera del Támesis que protege Londres de las inundaciones

La barrera del Támesis fue concebida tras las inundaciones de 1953, que afectaron a la costa este de Inglaterra y el estuario del propio río y que se cobraron la vida de 307 personas.

01/OCT/2015

Aunque la marea no logró alcanzar Londres, como demostraron posteriormente análisis recogidos por la Agencia del Medio Ambiente del Gobierno británico, de haberse producido, las consecuencias habrían sido catastróficas.

Poco tiempo después empezaron los estudios para la edificación de una barrera de contención, capaz de frenar la acometida de las mareas extraordinariamente altas y las tempestades procedentes del Mar del Norte. El principal problema que se debía resolver era el de la navegación. El paso de barcos con origen o destino en los muelles de Londres no podía verse interrumpido.

En 1982 finalizaron las obras de construcción de una de las obras de ingeniería civil más impresionantes del mundo. La segunda barrera móvil contra inundaciones más grande del mundo, después de la de Maeslantkering en Holanda.

El 8 de mayo de 1984 se inauguró oficialmente con la presencia de la reina Isabel II. El costo total de la obra fue de alrededor de 534 millones de libras de la época.

La barrera, construida a su paso por la población de Woolwich, cerca del centro financiero de Canary Wharf, consiste en una serie de diez compuertas móviles huecas, que se llenan de agua para reforzar su resistencia cuando están elevadas y se vacían en estado de reposo. Realizadas en acero, cada una de ellas pesa 3.700 toneladas y mide veinte metros de altura por cinco centímetros de grosor. Están colocadas a lo ancho del río, que en este punto alcanza una longitud de 520 metros.

El funcionamiento consiste en un sistema hidráulico que mueve el brazo mecánico, que a su vez acciona el mecanismo de rotación. Toda esta maquinaría reposa en unas edificaciones denominadas muelles, que están ancladas sobre grandes pilares al fondo del río. Las cubiertas son de madera revestidas con placas de acero inoxidable que le dan un aspecto futurista.

En su emplazamiento normal, las compuertas se mantienen en posición horizontal sobre el lecho del canal, permitiendo que las aguas del río fluyan libremente, posibilitando la navegación por seis canales navegables, cuatro de 61 metros y dos de 31 metros de ancho. Además cuenta con cuatro canales más pequeños no navegables.

Cuando los satélites o las estaciones meteorológicas alertan de la llegada de un frente potencialmente peligroso, coincidiendo con la marea alta, las puertas se cierran rotando las compuertas 90ª para formar una barrera. Este proceso dura ente 75 y 90 minutos. Con la marea baja la compuerta se puede cerrar o dejar semicerrada, según sea preciso para regular el caudal del río hacia su desembocadura. De esta forma quedan protegidos de posibles desbordamientos más de 100 kilómetros cuadrados de zonas potencialmente inundables de la capital británica, donde se ubican infraestructuras básicas y edificios tan emblemáticos como el Parlamento de Westminster o la Torre de Londres, además de 250.000 inmuebles y una población estimada en torno al millón y medio de personas.

Para completar el plan, a principio de los años 70 del siglo pasado se puso en marcha la consolidación, reforzamiento y elevación de los muros que encauzan el río a lo largo de 11 kilómetros al sur de la barrera.


Planes para una nueva barrera de contención

La subida del nivel del mar, las lluvias más intensas y las mareas más destructivas asociadas a los efectos del cambio climático, hacen pensar que la altura de la barrera será insuficiente dentro de unas décadas.

Ya en el año 2004, Sir David King, el principal asesor científico del Gobierno británico manifestaba: "los cambios en el clima que vamos a experimentar en los próximos cien años nos obligarán a tomar decisiones drásticas. Habrá que invertir más en enfoques sostenibles y mejorar la gestión de costas, enfrentando el riesgo de desbordamientos o tendremos que acostumbrarnos a vivir con cada vez más inundaciones".


El progresivo hundimiento de Londres

Otros dos factores acrecientan el riesgo de inundación en la capital de Reino Unido. El primero tiene que ver con el débil lecho de arcillas sobre el que se asienta la ciudad. El segundo factor es el conocido como rebote postglaciar. Por este proceso, el norte de Escocia se recupera de la presión que ejercía sobre su superficie la enorme masa de hielo y nieve, de centenares de metros de espesor, del último periodo glaciar finalizado hace unos 11 000 años.

Este ajuste, que provoca la elevación de la parte norte de la isla de la Gran Bretaña provoca la depresión de la zona meridional, aunque en el caso concreto de Londres, la tasa de hundimiento es de unos escasos milímetros por año.

A pesar del tiempo transcurrido, este movimiento continúa y se estima que se prolongará durante los próximos 10 000 años.


¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (46)    No(1)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de Survival Digital

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.