www.survivaldigital.com

James Pattison Cockburn, 1829. Acuarela. Colocación de las redes atrapa pájaros sobre  estructuras de palos de madera.
Ampliar
James Pattison Cockburn, 1829. Acuarela. Colocación de las redes atrapa pájaros sobre estructuras de palos de madera.

La irracional persecución de la paloma migratoria americana

Con una población estimada entre 3.000 y 5.000 millones de ejemplares, la paloma migratoria americana constituía, probablemente, la mayor concentración de aves a nivel mundial de su tiempo.

15/JUL/2015

Sin embargo, todo cambió con la llegada de los colonos europeos a América del Norte. El declive imparable de esta especie, significativamente en la segunda mitad del siglo XIX, culminaría con su extinción. El 1 de septiembre de 1914, moría el último ejemplar conocido, de nombre Martha, en el zoo de la ciudad estadounidense de Cincinnati, a la edad de 29 años.

Testimonios de la época, entre ellos el del naturalista y precursor de la ornitología en EE.UU. John James Audubon, describía el avistamiento de las bandadas de palomas como fenómenos inconmensurables. Durante horas e incluso días, al paso de los bandos compuestos por millones de ejemplares, la luz del sol se oscurecía como si de un eclipse se tratase y el movimiento de las alas producía un ruido estremecedor.

La expansión del telégrafo y el ferrocarril en la década de 1840 facilitaron la actividad comercial de centenares de cazadores profesionales, que perseguían a las aves por todo el territorio. Las palomas se transportaban a las áreas urbanas donde eran consumidas por la población con menores recursos económicos. La pérdida del hábitat por la explotación forestal y la expansión de la agricultura o la constante perturbación de las zonas de anidación y descanso fueron otros factores que contribuyeron a mermar el número de ejemplares.

Aunque desde algunos sectores de la sociedad se alertó de la crítica situación de la especie, no se dio crédito a esta posibilidad. En el acervo de americanos y canadienses subyacía la noción de encontrarse ante un recurso prácticamente inagotable. Cuando se plantearon medidas encaminadas a su preservación ya era demasiado tarde. Al ser un ave extremadamente social y gregaria, necesitaba de miles de congéneres a su alrededor para sobrevivir y nidificar, no pudiendo adaptarse a vivir en grupos pequeños.

La esquilmación de una especie hasta su completa extinción por parte del hombre no es nada nuevo, pero en este caso, llama la atención la implacable determinación con la que fue llevada a cabo.

¿Cuántos disparos de escopetas de caza fueron necesarios? ¿Cuántas redes atrapa pájaros se instalaron, para después ser desmontadas y vueltas a colocar, una y otra vez? ¿Cuántos calderos de agua con azufre se calentaron en hogueras, para generar vapores con los que aletargar a las palomas y hacerlas caer de sus dormideros? ¿Cuántas varas se usaron para tirar los nidos que cobijaban a los pichones? ¿Cuánto tiempo se empleó en perseguir a los grupos de aves que escapaban de una matanza, hasta que eran irremediablemente abatidos en la siguiente?

En definitiva ¿Cuánto ensañamiento fue necesario para aniquilar a varios miles de millones de palomas migratorias americanas en el transcurso de unas décadas?


J. G. Hubband. Martha, la última paloma migratoria conocida,  fotografiada en el zoológico de Cincinnati
Ampliar
J. G. Hubband. Martha, la última paloma migratoria conocida, fotografiada en el zoológico de Cincinnati
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (45)    No(1)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de Desarrollo Editmaker

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.